lunes, 1 de octubre de 2007

Karl Marx

El objetivo de Karl Marx no era teórico sino práctico: transformar la realidad. La suya era una filosofía de la praxis, de la acción.
Su pensamiento se nutría del método dialéctico y materialismo. La filosofía, fue la fuente inspiradora de grandes luchas sociales en todo el mundo y el sustento filosófico-político-económico de experiencias revolucionarias como las de Rusia,
China y Cuba.
Marx nació en Alemania en 1818. Su familia era de origen judío.
En 1835 comenzó sus estudios de Derecho en
Bonn. Su comportamiento no fue nada correcto, por lo que su padre decidió que prosiguiera sus estudios en Berlín. El padre no se equivocó: en Berlín, Karl pasó cinco años de formación intensa, en los que profundizó en la filosofía y su historia.
En 1841 obtuvo en
Jena el título de Doctor con su tesis Diferencia entre la Filosofía de la Naturaleza de Demócrito y Epicuro. Pero vio cómo se le cerraban las puertas para dedicarse a la docencia: su amigo Bruno Bauer había sido expulsado de la cátedra en Bonn por su ateísmo. Ante esta dificultad decidió dedicarse al periodismo.
Ingresó luego al Diario Renano en el que progresó rápidamente hasta transformarse en director, pero el carácter crítico de sus escritos llevó a la clausura del periódico. Viajó a
París para dirigir la publicación de los Anuarios germano-franceses. Allí conoció a Engels. En 1845, el gobierno francés lo expulsó del país y se refugió en Bélgica. Allí publicó con Engels el famoso Manifiesto del Partido Comunista, aunque en 1848 fue expulsado de Bélgica y recibido con honores por el nuevo gobierno francés. De Francia pasó a Alemania para fundar un nuevo diario en Colonia, pero al poco tiempo el diario fue clausurado y Marx invitado a dejar el país. Así fue como, en 1849, Marx decidió trasladarse con su familia a Londres, donde pudo escribir, estudiar y reunirse con políticos revolucionarios sin ser perseguido por las autoridades. Murió en 1883.
Entre sus obras destacan: Sobre la cuestión judía, Contribución a la crítica de la filosofía hegeliana del derecho, Manuscritos económico-filosóficos, La ideología alemana, La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, Contribución a la crítica de la economía política y El capital.
Marx fue un durísimo crítico de la sociedad burguesa. Él entendía que el hombre vive alienado, enajenado, y considera que la raíz de esta situación se encuentra en la injusta estructuración de la actividad económica. Si no se resuelve la injusticia en este plano básico o estructural, toda la vida social seguirá siendo injusta y alienante.
Según él, la causa básica de la injusticia es la propiedad privada de los medios de producción, que genera la separación entre los propietarios (burgueses) y los no propietarios (proletariado). Los propietarios se valen de la fuerza de trabajo de los no propietarios (es el único generador de riqueza) para aumentar su capital y dan al trabajador como pago lo mínimo necesario para que subsistan él y su familia. A la diferencia entre la riqueza que generan los trabajadores y lo que efectivamente reciben por su trabajo Marx la llama "plusvalía". En definitiva, se trata de un saqueo o robo que unos pocos, los burgueses, hacen a las grandes mayorías, los proletarios.
Marx creía que esa sociedad injusta sería suplantada por una "sociedad comunista", sin división de clases y sin propiedad privada de los medios de producción, pero también creía que este cambio no se daría sino a través de una revolución violenta, generada por un movimiento que reuniera la inteligencia de los intelectuales revolucionarios y la fuerza de las masas proletarias
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